¿QUÉ TIPO DE SOCIEDAD TENEMOS?



Después de leer artículos varios de diversas comunidades, de escuchar personas cercanas y no tan cercanas, de reunirme con diversos colectivos, me invade una sensación de impotencia al ver que muchas personas que viven detrás de una mesa y se dedican supuestamente a servir a los demás, siguen ciegos a la realidad.

La enfermedad no avisa cuándo va a llegar, no entiende de edad, condición social, color político ni lugar, simplemente aparece sin más y hay que afrontarlo. No hay culpables, como suele sentirse la gente que se ve afectada, sino que requiere empatía y ayuda de la sociedad.

Detecto que nuestra sociedad sigue siendo muy débil democráticamente hablando ya que deberíamos ser lo suficientemente maduros para llegar a consensos en cuanto a determinados servicios y ayudas a las personas más vulnerables y maltratadas por la vida.

Me sigue sorprendiendo ver la soledad a la que se enfrentan miles de familias que nos piden ayuda y comprensión a gritos, comentarios como:”yo no pido dinero, sino ayuda para poder mantener mi puesto de trabajo y poder seguir dando de comer y medicamentos a mi hijo”. Personas que necesitan que sus derechos se ejerzan adecuadamente como lo que son, personas.

Vivimos un momento de etiquetas: muchas personas están en el limbo, sin que nadie se ocupe de ellas y de sus necesidades porque no tienen “etiqueta”, si no tienen un determinado diagnóstico no pueden recibir apoyos porque los servicios públicos no dan determinado servicio o las organizaciones no gubernamentales no representan tal enfermedad. ¿Quién se supone que ayuda a estas personas? ¿Cómo pueden obtener la ayuda necesaria?

 Somos todos corresponsables de la situación de nuestros vecinos, nuestros conciudadanos. Debemos construir una sociedad más justa, solidaria y con voluntad de llegar a consensos.

Una sociedad que no desea ver lo que ocurre a su alrededor por miedo al contagio o perder su calidad de vida y que no es capaz de mantener una actitud empática y democrática, no se puede denominar, desde mi punto de vista, una sociedad civilizada.

                                                                                              Palma de Mallorca, 18 de marzo de 2014

                                                                                              Iliana Capllonch Cerdà

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